
Tamzin Townsend (Liverpool, 1967) es quizá la directora más prolífica de los últimos años y una garantía de solvencia. Sólo en la temporada 2008-2009 ha estrenado Carnaval, En la cama, Don Juan Tenorio, Un dios salvaje y Días de vino y rosas, mientras giraba su Seis clases de baile en seis semanas. Ahora presenta en el Teatro Bellas Artes Fugadas, una especie de Thelma y Louis a la francesa escrita por P. Palmade y Ch. Duthuron, con María Galiana y Rosario Pardo. Hablamos con ella.
No paras. Ahora mismo no sé de ningún director que estrene tantos títulos en una temporada, ¿cómo interpretas esto?
Bueno, casi siempre trabajo con los mismos productores, Pedro Larrañaga, Pentación, Ana Gelín, Focus… Es gente con la que me entiendo, es lógico que cuando tienen algo me lo pidan a mí; y también el éxito lleva al éxito. Además a mí me gusta muchísimo mi trabajo, es un lujo.
¿Cómo fue tu formación inglesa?
Yo trabajo como me enseñaron en la universidad, estudié dirección teatral. Trabajo muchísimo el texto, muchísimo, para tener mi propia visión y propuesta, algo indiscutible, siempre tengo claro lo que quiero hacer y cuando empiezo los ensayos lo hago con mi famosa semana de las improvisaciones. Yo no he sido ni quiero ser nunca una directora sabionda, que se ponga muy encima de los actores. No puede ser que un actor sufra en los ensayos…
En Inglaterra el teatro se respira en todas partes, ¿qué diferencias encuentras entre ambos países en cuanto a la forma de concebirlo?
En Inglaterra el teatro está desde la infancia. Esa es la diferencia. Donde falla España o donde no estamos tan desarrollados es en la educación, en la base, en la raíz. En Inglaterra desde muy pequeño vives el teatro: en la escuela yo leí todas las obras de Shakespeare antes de cumplir los doce años y no soy nada rara, ocurre esto. Esto va mejorar, así lo espero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.